Yo soy el pan de vida y el que viene a mí no tendrá hambre

¿Conoces el significado de las palabras de Jesús yo soy el pan de vida? Si aún no lo sabes, te invitamos a entrar en este artículo y reflexionar junto a nosotros cómo podemos ser saciados en Cristo Jesús.

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Jesús dijo: «Yo soy el pan de vida, el que viene a mí nunca tendrá hambre»

Yo soy el pan de vida

En esta ocasión disertaremos sobre las palabras pronunciadas por Jesús: “Yo soy el pan de vida”. Sobre el contexto de estas palabras en la Biblia, en el evangelio de Juan, encontramos que Jesús venía de realizar la multiplicación de los panes y los peces.

En este prodigo realizado por Jesús logró alimentar a cinco mil personas. Más al día siguiente la multitud de personas que había presenciado y comido de los panes y los peces, comenzaron a buscar al Señor y lo hallaron al otro lado del mar de Galilea.

Jesús sabiendo que lo buscaban, les hace ver que en realidad lo hacían por haber quedados satisfechos con la comida. Y no porque hubieran entendido, las señales o milagros que Él hacía.

Luego Jesús les enseña que no deben afanarse por la comida que tiene fin, sino más bien procurar la comida que permanece, la que da la vida eterna. Esta comida es la que yo les doy, –les declara Jesús-, además les advierte que Dios, su Padre, se los ha confirmado con la autoridad mostrada en las señales y prodigios.

Jesús como conocedor del corazón del hombre, sabía que la multitud lo buscaba para que volviera a realizar lo que ellos ya habían presenciado el día anterior. Ya que las enseñanzas judías establecían que, llegado el tiempo de la venida del Mesías anunciado, Él daría a su pueblo el maná, como lo habían recibido sus antepasados de Moisés. Y si Jesús se presentaba como el Hijo del Hombre, el Mesías, entonces en Él se tenía que cumplir lo que ellos ya habían escuchado de los rabinos.

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Jesús responde a la arrogancia e ignorancia de la gente

Jesús ante tal arrogancia mostrada por las personas que lo estaban buscando, les responde con un tema netamente espiritual. En función del alimento que permanece el que proviene del cielo, para ello les revela dos puntos verdaderos, claves e importantes:

  • Primer Punto: Fue Dios quien proveyó el maná, por tanto, era un milagro o señal de Dios, no de Moisés.
  • Segundo Punto: El maná que recibieron sus antepasados no fue el verdadero pan. Porque el verdadero pan es el que da vida.

La gente al oír esto de inmediato le dice a Jesús que ellos quieren comer de ese pan. Es entonces cuando Jesús a partir de allí se presenta como el verdadero pan que desciende del cielo, veamos la cita a continuación:

Juan 6:34.35 (NVI):

“34 –Señor- le pidieron, danos siempre ese pan.

35 –Yo soy el pan de vida– declaró Jesús. El que a mí viene nunca pasará hambre, y el que en mí cree nunca más volverá a tener sed.”

Jesús al decirles Yo soy el pan de vida, les revela que, en Él, el hombre encuentra el verdadero alimento; el verdadero alimento, el único que logra saciar el hambre espiritual del hombre.

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Los otros YO SOY de Jesús en el evangelio de Juan

Así como el “Yo soy el pan de vida” en el evangelio de Juan, también podemos encontrar, otros Yo Soy, que identifican las características o naturalezas de Jesús como el Hijo de Dios, éstos son a saber:

“En otra ocasión, Jesús dijo: «Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.” (Juan 8:12 – RVC)

Yo soy la puerta; el que por mí entra, será salvo; y entrará y saldrá, y hallará pastos.” (Juan 10:9 – RVC)

“Jesús le dijo: –Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá-.” (Juan 11:25 – RVC)

Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas.” (Juan 10:11 – RVC)

“Jesús le dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”. (Juan 14:6 – RVC)

“1 –Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.” (Juan 15:1-2 – RVC)

Todos estos Yo Soy de Jesús lo identifican claramente como Nuestro Señor y Dios. Cuando decidimos seguirlo, tenemos la garantía de la salvación. En Él viviremos para siempre, caminando en su luz y verdad, bajo la guía del buen pastor y reconciliados con Dios Padre.

Un Padre celestial que nos restaura y procesa para que podamos dar más fruto para su Reino, como siervos del Señor. En función a esto, te invitamos a profundizar como podemos ser testimonio de Jesús en la tierra, ingresando al artículo, Soy la luz del mundo: Un testimonio verdadero.

Además, ¿sabías que tú también puedes ser un yo soy en Cristo Jesús? Descúbrelo ingresando aquí, Soy quien soy: Deja que tu ser interno responda, para que puedas ver tu verdadera identidad en Cristo Jesús.

Yo soy el pan de vida: ¿Qué representa para nosotros?

Cuando Jesús se identifica para la humanidad como el pan de vida, es innegable que usa un elemento alimenticio conocido por todos, para darle la significación de lo importante que es el pan dentro de la alimentación física del hombre.

En esa misma simbología Jesús quiere que veamos lo esencial e importante que representa, el que comamos de Él, para nuestra alimentación espiritual, si el pan físico contribuye a que nuestro cuerpo físico se mantenga bien nutrido.

El pan espiritual que es Jesucristo representa para nosotros, mantener nuestra parte espiritual sana y en crecimiento. Dicho esto, ¿Cómo estas alimentando tu espíritu? ¿Qué pan espiritual estas comiendo? ¿Estas comiendo de Cristo?

Debemos dar respuesta cada día a estas interrogantes, pues como creyentes cristianos, conviene reflexionar y revisar como esta nuestra vida espiritual, nuestra comunión con Dios.

Para finalizar te invitamos ingresar a el siguiente artículo que será de gran interés para ti y tu edificación en la fe:  Nueva creación: ¿Qué significa en términos prácticos? Entra y aprende con nosotros  lo que representa ser parte de ella.

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