El hombre en busca de sentido: una historia dolorosa

El hombre en busca de sentido, es el título de una obra literaria del escritor austriaco Viktor Emil Frankl, donde se relatan historias relacionadas con los hechos sucedidos en los campos de concentración nazi.

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El hombre en busca de sentido

Esta obra escrita en el año 1946 por el psiquiatra y escritor Viktor Emil Frankl, tuvo varias ediciones que fueron saliendo a luz pública poco a poco, la primera edición ha sido la más exitosa, tanto, que se tuvo que editar inmediatamente una segunda edición debido que la primera se agoto de forma muy rápida.

Sin embargo la segunda edición no tuvo tanto éxito como la primera y el autor consultó con su editor diciendo que se sentía frustrado y que no debía haber escrito dicha obra. Sin embargo la edición hecha el idioma Inglés con el nombre «From Death-Camp to Existentialism» y otra edición en español que llevo por nombre «Desde el campo de la muerte al existencialismo», publicadas entre los años 1955 y 1959, recibieron una gran aceptación del público.

La importancia de este libro es tan fundamental que narra la vivencia que sufrió el autor durante su estadía en los campos de concentración Nazi, supo entender la muerte y comprender su sentido. El hombre en busca de sentido resume el sentimiento del sufrimiento en forma directa, afrontó los dolores físicos y morales, los cuales son plasmados en la obra.

Este tipo de literatura también la puedes conseguir a través de lectura del siguiente artículo Donde habitan los ángeles  donde se describen aspectos relacionados con las ideas de este autor.

Críticas

Para algunos especialistas el libro es algo incomodo, ya que por su contenido no permite llegar a una audiencia masiva. Esto hizo que  el propio autor negocie con  otros editores para demostrar que la obra si puede llegar a ser un éxito y propone al profesor Gordon Allport, de la editora Beacon Press, la impresión de una nueva edición.

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La condición era que el propio Frankl, debía añadir una historia propia, autobiográfica, para poder darle realce y certeza a los conceptos que maneja en el contenido del libro,  basados en la logoterapia y del análisis existencial. Se edita entonces un nuevo libro con el nombre de «Man Searching for meaning», el cual tuvo un éxito inconmensurable.

Nueva edición

La edición salió en el año 1961 y para el año 1962 salió a la luz pública la versión en español la cual llevaba por nombre «El hombre en busca de sentido». Al igual que su edición en inglés también tuvo un rotundo éxito; solo en los Estados Unidos la obra llegó a los 9 millones de ejemplares vendidos, lo que representó un best sellers para la época.

En el mundo hispano las cifras llegaron a los 4 millones de ejemplares vendidos y las ediciones llegaron a las 150, se tradujo posteriormente a más de 20 idiomas, la obra llegó a cambiar la opinión y el criterio de los especialistas, quienes determinaron que estaba cargada de paradoja y estilo único, además de ser considerada una de las más influyentes en todo el continente americano.

Se registraron después ciento cuarenta y nueve ediciones, traducidas a más de 20 idiomas. Llegó a considerarse una historia ejemplarizante y paradójica, y también como uno de los diez libros más influyentes de toda América.

Si deseas conocer otras obras literarias te invitamos a leer el siguiente artículo Juan Miñana , donde podrás conocer aspectos  históricos y vivenciales de otros autores.

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Contenido y argumentación

El contenido del libro se presenta a través de ciertas vivencias personales, relacionadas con las historias sucedidas en campos de concentración nazi durante la segunda guerra mundial. El libro se divide en tres fases donde el autor intenta dar respuesta a las situaciones que se le presentan a un prisionero día a día durante su estancia en el campo de concentración.

Se detallan todos los hechos que acontecen en lugares de concentración pequeños, de manera que no hace referencia a los grandes campos de concentración que hubo por toda Europa y fueron la inspiración para muchos relatos e historia de soldados y refugiados.

La primera fase

El comienzo del libro establece criterios relacionados con los traslados a otro campo de los soldados y refugiados, a sabiendas que la meta final era llevarlos a la cámara de gas. El autor relata con sus propias palabras, que no había tiempo para establecer consideraciones morales y éticas, el pensamiento único era tratar de mantenerse con vida y buscar de volver con su familia.

En los campos se utilizaba la fuerza bruta para llevar y atraer a los refugiados. Sin embargo había una pequeña organización que buscaba sobrevivir de algún modo, robando, engañando y traicionando, con la idea fundamental de sobrevivir; el mismo autor explica en esta primera parte que los mejores no pudieron sobrevivir.

Frankl detalla las fases como una forma de llevar los proceso de encarcelamiento y confinamiento en etapas, la primera se caracteriza por establecer el llamado shock, donde más de mil personas después de haber viajado en vagones muy pequeños y con un solo respiradero observan que no van a un campo de concentración sino a la cámara de gas.

La descripción es terrible, el autor describe cada situación como trágica y donde cada prisionero poco a poco se va acostumbrando a las situaciones. Los grupos eran acomodados de tal modo que ya sabían según el lugar seleccionado, lo que les iba a suceder, la mayoría de los refugiados  fueron sentenciados.

Cada uno de los prisioneros para ser sentenciados tenían que ser desnudados y solo quedarse con los zapatos, relaciona el autor los hechos de la desnudez con un manuscrito que oculta en sus partes íntimas donde contiene toda su obra, esto causa risas y es descubierto. Las reacciones de las personas se vuelven comunes al dolor y se manifiesta hacia risas, llantos y dolor.

Los procedimientos son narrados en la obra de una forma algo diferente detallando aspectos vinculados más, a la conducta del hombre que al proceso de tortura y sentencia como tal, incluso el dolor trata de ser manifestado en forma humorística. El procedimiento es tan terrible que muchos buscan la forma de lanzarse sobre la cerca de púas, con la finalidad de  terminar con su vida y el dolor, la muerte entonces se convierte en la mejor opción.

Segunda fase

En el campo de concentración la vida es una forma donde Frankl la interpreta como un tipo de  apatía y le otorga un sentido de muerte emocional. Los relatos son una consecuencia de hechos vinculados a la llegada a los campos, las personas relacionan esa llegada con el retorno a su lugar con la familia, pero la realidad es otra, les enseña el entorno de fango, frío y excremento, es un campo diferente cargado de amargura y dolor.

La estadía en ese lugar  representa un entumecimiento de las emociones, no dan importancia a  la vida y los mecanismos de defensa para aliviar el dolor desaparecen, la injusticia, la crueldad y la irracionalidad son las formas de vida. La alimentación es precaria e ingiere  una sola vez al día acompañados de trabajos forzados duros e inhumanos.

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Las sensaciones de la naturaleza primitiva del hombre se hacen presentes en el campo de concentración, no existen sueños ni esperanza. Según el autor la desvalorización de todo lo relacionado con la vida normal es la realidad; muchos prisioneros sentían inquietud al no poder practicar sus actividades religiosas.

Sin embargo, en el poco tiempo de libertad que tenían, se escondían y oraban por algunos minutos y segundos. El primitivismo impera y el procedimiento usado es la fuerza y la agresión, cada quien obedece y nadie puede resistirse, pocos pudieron salir y muchos se quedaron en el campo. El Dr. Frankl junto a otros prisioneros se aferran a la vida y al recuerdo, a los hijos, sus mujeres, su familia y lo plantea de la siguiente manera:

 «La verdad es que el amor es la meta última y más alta a la que puede aspirar el hombre, la salvación del hombre está en el amor y a través del amor»,

Pero ese amor va más allá del manifestado por la madre, también recuerda a su esposa donde llega a pensar que había pasado con ella después que había sido capturado. Cada prisionero tenía una vida interior diferente a la que realmente estaba sufriendo. El autor como partícipe en los campos de concentración describe en forma detallada los sufrimientos de cada prisionero.

El campo tal como denomina a los lugares donde se encontraban los refugiados era un lugar que no permite mucha libertad, describe incluso pequeños momentos donde podían reír pero por algunos minutos, la tendencia total era de esperar a los guardias quienes no solo les daban órdenes sino que los golpeaban.

Ningún placer existía, solo dolor y penuria, con pensamientos, sufrimientos y amargura. Estar solo era una buena opción y sin embargo no había posibilidad de conseguirla, siempre estaba rodeado de prisioneros o guardias, los campos permiten a un hombre enfrentar todos los sentimientos negativos en una sola situación y momento.

La irritabilidad era frecuente, su observación de cómo golpeaban a otro prisionero llenaba de ira y frustración al resto de los confinados, y por palabras propias del autor:

«A veces, era preciso tomar decisiones precipitadas que, sin embargo, podían significar la vida o la muerte. El prisionero hubiera preferido dejar que el destino eligiera por él.»

Sin embargo esas acciones de pensamiento otorgaban algo de libertad, naciendo entonces en cada uno la propiedad individual Pero esa capacidad de elección le hacían sentirse libre, le concedían un atributo humano. La experiencia de la vida en un campo demuestra que el hombre tiene capacidad de elección.

Las descripciones del Dr. Frankl, le permiten traer a colación pensamientos de Dostoyevski: «Solo temo una cosa: no ser digno de mis sufrimientos».  Y es precisamente la libertad interior la que nadie en el mundo puede arrebatar a otro, dando existencia y sentido a la vida. Para el autor el sufrimiento es una forma de vida difícil de erradicar, está insertada en la mente y la vida del hombre, cree que sin ella la vida sería incompleta.

Para finalizar esta fase Frankl considera que existen dos razas de hombres en el mundo, la de los hombres decentes  y la de los indecentes. Ambas se encuentran dispersas por todo el mundo y no discrimina ninguna clase social, de manera que establece descripciones del hombre relacionadas con lo que es y lo que no es, lo cual ha tenido la capacidad de inventar formas de torturas hacia otros hombres de la misma forma como ha creado formas de amar a Dios.

Tercera fase

El hombre en busca de sentido vincula el proceso que sufre un perseguido después de la liberación. Aquí se analizan aspectos vinculados con la psicología de los prisioneros, su estado de ansiedad y la forma en cómo se expresa el sentimiento de satisfacción, frustración y decepción; cuando los prisioneros y el propio Dr. Frankl observaron la bandera blanca en la entrada del campo pensaron inmediatamente en la libertad, de manera que el autor lo describe de la siguiente forma:

«Al estado de ansiedad anterior siguió una relajación total. Pero se equivocaría quien pensase que nos volvimos locos de alegría».

Aprovecha de relatar cómo los prisioneros se dirigieron hasta la entrada del campo pensando entre ellos y sin creer que eran libres. Muchos llegaron a pensar que era un sueño pero como toda pesadilla siempre termina; para los prisioneros fue determinante después de salir del campo recuperar inmediatamente su normalidad.

Se produce la despersonalización, es decir entender nuevamente la realidad y su situación en el mundo, los campos de concentración llevaron al hombre a los niveles de miseria humana más baja que se haya conocido. Es un mundo irreal e improbable, las conversaciones parecen diferentes y solo hablan cuando se les pregunta de los horrores  del campo.

El autor explica en esta fase como los prisioneros que habían experimentado la brutalidad en propia carne, deseaban exteriorizarla para que los demás la conocieran. Es una forma de terapia para buscar eliminar esa realidad que destruye las ideas y el alma humana, se plantean conceptos como deformidad moral, desilusión y amargura.

En el campo todos eran infelices y lo peor es que no existía nada que pudiera compensar ese sufrimiento, por lo tanto, cada quien estaba preparado para morir, pero mientras no llegaba la muerte, debían observar y pensar en todo lo que les rodeaba. Para finalizar Frankl plantea:

«A un hombre le pueden robar todo, menos una cosa, la última de las libertades del ser humano, la elección de su propia actitud ante cualquier tipo de circunstancias, la elección del propio camino.»

Los diferentes temas relacionados con este tema también los puedes apreciar haciendo click en el siguiente enlace Xenofobia , donde conseguirás información de sumo interés.

Sobre a autor

Viktor Emil Frankl nació en Viena, Austria el 26 de marzo de 1905, falleció en l misma ciudad el 2 de septiembre de 1997, contaba con 92 años, se tumba se encuentra ubicada en  el Old Jewish Cemetery, desde muy joven fue muy estudioso, tanto que logró graduarse de Neurólogo, Psiquiatra y Filósofo.

Fue fundador de la logoterapia y análisis existencial, vivió en carne propia las penurias del campo de concentración nazi entre los años 1942 y 1945, gracias a esta experiencia decidió escribir el libro que lo catapultó a la fama, su deportación a los campos de concentración ocurrió cuando se descubrió la actividad que realizaba con los pacientes judíos.

Su esposa murió en un campo de concentración diferente a donde se encontraba Frankl,  sus padres y sus hijos fueron deportados, sin embargo  tuvo la suerte que después de terminada la guerra fue liberado, y es cuando decide escribir el libro Vktor Frankl «El hombre en busca de sentido». Uno de sus sufrimientos fue tratar de buscar cual de sus familiares había quedado con vida.

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Frank también fue profesor, director de hospitales y en el año 1949 recibió el doctorado en filosofía, nombrado profesor en la Universidad de Viena. También trabajó en los Estados Unidos como docente en las universidades de Harvard, Stanford, Dallas, Pittsburg y San Diego, trabajó como docente hasta la edad de 85 años.

Recibió el premio Oskar Pfister de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría,  también recibió más de 30 doctorados honoris causa en distintas universidades del mundo. Gracias a todo su trabajo como profesor y psiquiatra, pero sobre todo en la forma cómo afrontó su estadía en los campos de concentración que le permitieron escribir «El hombre en busca de sentido».

Otras obras del autor

La obra de Viktor Frankl abarca diversos textos como informes, estudiosa, análisis y descripciones fundamentadas en sus ideas filosóficas sobre el existencialismo y la teoría de la logoterapia, sin embargo los libros más importantes fueron:

  • Las raíces de la psicoterapia, (1923).
  • El hombre en busca del sentido (1946).
  • Psicoterapia y humanismo (1987).
  • Teoría y terapia de la neurosis (1992).
  • En el principio era el sentido (2000).
  • Psicoterapia y existencialismo (2001).
  • Ante el vacío existencial, (2003).
  • Logoterapia y análisis existencial (2003).
  • La psicoterapia al alcance de todos (2003).
  • La idea psicológica del hombre (2003).
  • Búsqueda de Dios y sentido de la vida, (2005).
  • Fundamentos y aplicaciones de la logoterapia (2012).

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